Arquitectura · 02 may 2026

Patricia Urquiola y el oficio de mezclar: tres hoteles, tres registros

Análisis del lenguaje material de Urquiola en Il Sereno (Como), Mandarin Oriental Barcelona y Six Senses Rome: cómo una autora desplaza paleta y composición según contexto.

Cartel ilustrativo psicodélico CS: silla-criatura con curvas Urquiola al centro siendo arreglada por diseñadora ilustrada, lámparas con ojos, sofás con bocas, terrazzo-monsters, lago al fondo, lettering IL SERENO en Wes Wilson
El interiorismo de Urquiola como ecosistema cálido habitado por sus piezas.

Diseñar un hotel boutique es un ejercicio de equilibrio que pocos resuelven sin caer en la fórmula. La pieza tiene que tener identidad visual diferenciada, pero también funcionar operativamente para una cadena que necesita rotación de huéspedes, mantenimiento sostenible y consistencia de servicio. Cuando se hace mal, sale un set de fotografías para Instagram y un infierno operativo para el departamento de F&B.

Patricia Urquiola lleva dos décadas haciéndolo bien. Asturiana de nacimiento, milanesa de adopción profesional, formada en el Politécnico bajo la dirección de Achille Castiglioni, lleva en activo desde 2001 con su propio estudio. Su catálogo de hoteles se cuenta por decenas. Que tenga un estilo está claro. La pregunta interesante para el oficio es cómo ese estilo se desplaza según la latitud, la cliente y el contexto cultural.

Retrato Patricia Urquiola (2024)
Retrato Patricia Urquiola (2024) Foto: Simon 171 · CC0 (Public Domain)

Tres hoteles distintos lo muestran con claridad: Il Sereno en Lago di Como, Mandarin Oriental Barcelona y Six Senses Rome. Mismo nombre en la firma, tres registros materiales muy distintos.

Il Sereno (Lago di Como, 2016): el ejercicio de contraste

Il Sereno, inaugurado en 2016 a orillas del Lago di Como, es probablemente el proyecto que mejor condensa el método Urquiola. La cliente,Sereno Hotels, propiedad familiar, pidió una pieza contemporánea minimalista que rompiese con el clasicismo predominante de los hoteles del lago. Una decisión arriesgada en una zona donde la mayor parte de la oferta de lujo se sostiene precisamente sobre la nostalgia decimonónica.

Urquiola asumió el encargo completo: arquitectura, interiorismo, mobiliario propio, alfombras, lámparas, accesorios de baño, uniformes del personal y, llevándolo al extremo, los tres barcos privados del hotel encargados a Cantiere Ernesto Riva con interior diseñado por su estudio. Treinta suites, cada una con terraza al agua. La paleta material elegida,madera de nogal, bronce, mármol claro, tonos tierra con acentos verde-agua, dialoga con el lago sin imitarlo.

Il Sereno Hotel visto desde el Lago di Como: edificio horizontal con jardín vertical, terrazas escalonadas y arcadas en planta baja, montañas verdes al fondo
Il Sereno (Lago di Como, 2016) visto desde el agua. Ceppo Lombardo en planta baja, terrazas escalonadas hacia el lago, jardín vertical integrado en la fachada — la arquitectura horizontal busca asentarse en el paisaje sin gesto vertical. Foto: Patricia Parinejad / Patricia Urquiola Studio (vía ArchDaily) · Fair use editorial — cobertura ArchDaily

El elemento central del vestíbulo es una escalera flotante de madera de nogal con cantos de bronce, que funciona como pieza escultórica y como vínculo arquitectónico entre las dos plantas principales. La decisión es significativa: en un hotel donde el mármol blanco habría sido la opción defensiva, Urquiola eligió un material cálido que humaniza la escala y permite envejecer al edificio con dignidad.

Vestíbulo del Il Sereno con escalera flotante de madera de nogal y barandilla de varas verticales, dos butacas grises y mesa redonda de cristal coloreado
Vestíbulo del Il Sereno: la escalera flotante de nogal como pieza escultórica que articula las dos plantas. La barandilla de varas verticales filtra la vista sin cerrarla. Foto: Patricia Parinejad / Patricia Urquiola Studio (vía ArchDaily) · Fair use editorial
Sala de estar del Il Sereno con sofá largo gris, mesa redonda terracota y gris, ventanal al Lago di Como con montañas al fondo, divisor vertical de varas doradas a la derecha
Sala de estar del Il Sereno. La paleta nogal + tierra + verde-agua se asienta en una composición que mantiene el lago como protagonista del espacio. Foto: Patricia Parinejad / Patricia Urquiola Studio (vía ArchDaily) · Fair use editorial

Lo que enseña el proyecto: cuando se controla la totalidad de las decisiones,arquitectura, mobiliario, accesorios, vestuario, la coherencia visual deja de depender del cliente y pasa a depender del estudio. Es un nivel de control que pocos clientes financian, pero los que lo hacen obtienen pieza icónica.

Mandarin Oriental Barcelona (2009): el reto de la pieza histórica

El Mandarin Oriental Barcelona ocupa un edificio neoclásico de 1953 en Paseo de Gracia, originalmente sede del Banco Hispano-Americano. Cuando Urquiola asumió el proyecto interior en 2009, el reto era inverso al de Il Sereno: la cliente,Mandarin Oriental Hotel Group, y el contexto urbano exigían respeto a la pieza histórica, pero también querían identidad contemporánea visible.

Mandarin Oriental Barcelona en Paseo de Gracia al atardecer: fachada neoclásica del antiguo Banco Hispano-Americano vista desde la calle con farola modernista catalana en primer plano
El Mandarin Oriental Barcelona en Paseo de Gracia. El contenedor heredado: edificio neoclásico de 1953, antigua sede del Banco Hispano-Americano. La intervención de Urquiola arranca del respeto a esa preexistencia. Foto: Mandarin Oriental Hotel Group / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0 Unported

La solución material desplazó la paleta hacia algo distinto. En lugar de los tonos tierra del Sereno, Urquiola introdujo una paleta más fría y urbana,blanco roto, mármol travertino, latón pulido, textiles en tonos grises y plata, . Las habitaciones combinan mobiliario contemporáneo con piezas de archivo (algunas autorías Le Corbusier, Wegner) que actúan como puntos de referencia histórica.

El gesto de mayor impacto es el lobby: una escalera blanca curva que ocupa el centro del espacio, suspendida visualmente, funcionando como pieza escultórica que dialoga con la fachada neoclásica sin imitarla. La operación es la misma que en Il Sereno,escalera como elemento focal, pero el material y la geometría son antagónicos.

Restaurante Blanc del Mandarin Oriental Barcelona: patio interior cubierto con celosía geométrica blanca, sofás grises, butacas blancas con bordes negros, plantas tropicales colgantes y mesas con vajilla
Restaurante Blanc & lounge del Mandarin Oriental Barcelona. La celosía geométrica blanca como cubierta filtra la luz cenital y articula un espacio doméstico dentro del antiguo banco. Foto: Giulia Notarpietro / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0
Atrio interior del Mandarin Oriental Barcelona: vacío vertical de paredes blancas con paneles dorados perforados de patrón árabe, balcón de cristal con dos personas y lucernario cenital
Atrio del Mandarin Oriental Barcelona. Los paneles dorados perforados de inspiración árabe filtran la luz que cae del lucernario y dan una identidad contemporánea al edificio sin pelear con el clasicismo de fachada. Foto: Mandarin Oriental Hotel Group / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0 Unported

Lo que enseña el proyecto: cuando el contexto exige diálogo con preexistencia histórica, el lenguaje contemporáneo no se impone. Se modula. Urquiola desplaza paleta y geometría sin perder su firma. Pero la firma aquí está en cómo decide el contraste, no en repetir materiales.

Six Senses Rome (2023): el diálogo con el palacio renacentista

Six Senses Rome abrió en 2023 en el Palazzo Salviati Cesi Mellini, edificio renacentista cerca del Pantheon. La cliente,Six Senses, marca de wellness del grupo IHG con énfasis en sostenibilidad y conexión con la naturaleza, contrató a Urquiola para un encargo doblemente exigente: respeto a la preexistencia patrimonial protegida y traducción del lenguaje wellness de la marca a un contexto romano histórico.

Pasillo de spa del Six Senses Rome con paredes y bóveda de travertino, arcos romanos, banco corrido de travertino, vista al fondo a una sala con fuente de mármol verde
Pasillo del spa del Six Senses Rome. Travertino en grandes superficies, arcos romanos como sistema constructivo, banco corrido integrado — el lenguaje material asume la jerarquía del palacio. Foto: Luca Rotondo / Six Senses Rome (vía The Spaces) · Fair use editorial — cobertura The Spaces

La paleta se asienta en el travertino,piedra romana por excelencia, mantenido en grandes superficies sin grandes interrupciones, dialogando con mármol verde de tonos profundos que aparece en mobiliario y suelos del lobby. Los acabados se mantienen cálidos y discretos: madera natural, textiles en tonos crema y avena, latón sutil. Ningún material grita; todos asumen la jerarquía visual del palacio.

El gesto definitorio del proyecto es la pieza circular del lobby: una mesa larga de mármol verde sobre el patio interior, cubierto por una estructura curvilínea de hierro y madera que evoca a la vez balaustrada renacentista y rama doblándose hacia la luz. Plantas vivas integradas en jardineras laterales completan la lectura “union with nature” que la marca pide. La intervención es contemporánea y reverente al mismo tiempo, característica difícil de ejecutar sin caer ni en pastiche histórico ni en imposición moderna.

Patio interior del Six Senses Rome: mesa larga de mármol verde con sillas, cubierto por estructura curvilínea de hierro y madera que evoca balaustrada renacentista, plantas vivas en jardineras laterales, fachada del palacio renacentista al fondo
Lobby del Six Senses Rome: la mesa de mármol verde y la estructura curvilínea sobre el patio interior funcionan como pieza focal del proyecto. Renacimiento, naturaleza y diseño contemporáneo dialogan sin que ninguno desplace a los demás. Foto: Luca Rotondo / Six Senses Rome (vía The Spaces) · Fair use editorial

Lo que enseña el proyecto: cuando la cliente solicita coherencia con narrativa de marca (wellness, naturaleza, sostenibilidad) y el contexto exige diálogo profundo con preexistencia protegida, el lenguaje Urquiola se vuelve más austero, más territorial, casi ceremonial. La firma sigue siendo identificable en las formas circulares y en la mezcla material curada, pero el registro se modula al máximo respeto.

Antesala del Six Senses Rome: dos butacas blancas tapizadas en bouclé sobre suelo terrazzo, plantas en macetas, cortinas crema, lámparas de pared y consola de travertino con cerámica y planta
Antesala del Six Senses Rome. Bouclé crema, terrazzo, plantas vivas, latón sutil — la paleta austera del proyecto se mantiene también en los espacios secundarios. Foto: Luca Rotondo / Six Senses Rome (vía The Spaces) · Fair use editorial

Lo común que sostiene los tres registros

Tres hoteles, tres paletas, tres clientes con expectativas distintas. El material y el color cambian. Lo que se mantiene consistente son tres decisiones de método.

Primera: control material total cuando es posible. Cuando la cliente lo financia, Urquiola diseña no solo el espacio sino los muebles, las alfombras, los textiles, los uniformes, los barcos. La coherencia material no se delega. Cuando solo se contrata el interior, el equipo selecciona piezas existentes con criterio editorial estricto.

Segunda: pieza focal escultórica en cada proyecto. La escalera flotante de nogal en el Sereno, la escalera blanca curva del Mandarin, la mesa circular de mármol verde bajo la estructura curvilínea del Six Senses Rome. En cada caso una pieza concreta recibe al huésped y resume el lenguaje del proyecto. Es una decisión arquitectónica antes que decorativa. La pieza focal hace la mayor parte del trabajo identitario y libera el resto del espacio para variaciones.

Tercera: paleta material adaptada al contexto cultural y climático. No hay paleta Urquiola universal. Hay paletas Urquiola por proyecto, decididas a partir de tres variables: latitud (luz disponible), preexistencia (qué edificio, qué ciudad), expectativa de cliente (qué huésped espera). El método es analítico antes que expresivo.

Lo que el oficio puede aprender

Para estudios pequeños y medianos que aspiran a salir del registro mononota,el estudio que hace siempre interiorismo blanco con madera clara, la lectura del catálogo Urquiola enseña un principio: la firma no está en repetir materiales, está en cómo se decide la materialidad cada vez. Eso requiere disposición a desplazar la paleta cuando el contexto lo pide, sin sentir que se traiciona el lenguaje propio.

Es el principio que distingue a la autoría firme del estilismo aplicado. La autora firme tiene método; la estilista aplicada tiene catálogo. Ambas pueden producir piezas atractivas, pero solo la primera sostiene calidad cuando el contexto cambia.

Urquiola trabaja en docenas de hoteles en paralelo, cada uno con condicionantes distintos, y su catálogo aguanta el escrutinio. Que en 2026 siga abriendo proyectos sin caer en autoparodia es la mejor confirmación del método. Para los que aprendemos del oficio mirando lo que hacen los grandes, su catálogo es un manual abierto.


Fuentes consultadas:

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